miércoles, 19 de agosto de 2015

TARJETAS DE COLORES

Tarjetas de colores o tarjeta de un solo color

Uno de los aspectos que más discusión está causando en la evolución actual del nordic walking de competición, es el reglamento a aplicar en las pruebas. El reglamento contiene aspectos tan clave como: qué es nordic walking (parece sencillo pero la cosa se puede complicar muchísimo), cuáles son la obligaciones a cumplir por los participantes, las categorías, las faltas y sanciones, el jurado de la prueba…
Estaréis de acuerdo conmigo en que un buen reglamento tiene que ser sencillo, claro y factible de aplicar para todos los participantes, comprensible para el público que presencia las pruebas y, además, sencillo de arbitrar por parte de los jueces. Cuanto más sencillo y claro para todos, más protagonismo de los walkers y menos de los jueces, evitándose en gran medida los malos entendidos, las reclamaciones, los ataques en los foros de internet…
En este artículo voy a compartir algunas sencillas reflexiones acerca de uno de los aspectos de esos reglamentos: la forma de amonestar y sancionar por parte de los jueces a los walkers que incumplen alguna norma del reglamento. Son simples opiniones personales que no pretenden cuestionar ningún reglamento pasado, presente ni futuro. Mi única intención es que pensemos entre tod@s acerca de cómo mejorar el contenido y aplicación de los buenísimos reglamentos que son empleados en la mayor parte de las pruebas para que sean realmente aplicables y cumplan mejor, si cabe, esa condición de la que os hablaba de claridad y sencillez. Ya por soñar, si algún día existiera un reglamento común en esencia para todas las pruebas del calendario nacional sería algo fantástico.
Bueno al lío. Como sabéis, la manera generalizada de aplicación de este punto en la mayor parte de las pruebas es mediante la amonestación verbal y mediante la presentación de tarjetas al walker.
La primera vez que leí un reglamento de una competición de nordic walking aplicado en España fue en la Endurance Nordic Walking del 2008 o 2009, organizada por los grandes Toni Duart y Alessia Bertolino y que en el 2010 cambió su nombre por el de la archiconocida Nordic Walking Series. En esta prueba (hablo de memoria) se establecía un sistema de amonestación por tarjetas muy similar al de la marcha atlética. Los jueces podían sacar tarjetas amarillas de advertencia o rojas de sanción. La presentación de tres rojas suponía la descalificación del Walker.
Este sistema de advertencia y sanción con tarjetas de diferentes colores ha sido de general utilización desde entonces evolucionando, al igual que en otros deportes, a un sistema de sanción de tiempo que se iba incrementando a medida que a un Walker se le iban sacando tarjetas, y que acabaría finalmente con la descalificación del mismo.
A mí personalmente me ha parecido siempre correcto este sistema y no me había planteado nunca si se debería mejorar. Las carencias siempre las he visto, más bien, en la falta de aplicación estricta del reglamento en alguna de las pruebas del calendario, lo que ha provocado en varias ocasiones, esos malos entendidos, críticas y enfados tan desagradables de los que os he hablado antes.
Sin embargo, hace unas semanas cae en mis manos un borrador del reglamento de la prueba de Urnieta que se va a celebrar el próximo 12 de septiembre. Dicho reglamento incluía las siguientes sanciones: Primera amonestación: tarjeta blanca sin sanción de tiempo (el equivalente a la amonestación verbal de otras pruebas), segunda y tercera amonestación: tarjeta amarilla con sanción de tiempo y a la cuarta, tarjeta roja: eliminación.
Muchas tarjetas y de muchos colores, pensé yo. Y se lo comenté a mi amigo Qanzio. Éste me puso en contacto con Xabier Madina el organizador de la prueba quien muy amablemente me llama y con gran interés escucha mis argumentaciones.
La primera cuestión que le planteo es que si esa secuencia de presentación de tarjetas se establece por juez, entonces un juez estático (que está fijo en un punto del circuito) sólo podía sacar como máximo una blanca y una amarilla a un Walker ya que en ese circuito sólo vamos a dar dos vueltas. Si la secuencia es genérica para toda la prueba, los jueces tienen que estar conectados entre sí y conversando en cada momento para saber el color de la tarjeta que tienen que presentar a cada Walker al que se va a amonestar.
Xabier me da la razón y le comento: ¿Por qué no dejas las tarjetas de un solo color? Así cada juez sólo se tiene que preocupar de aplicar el reglamento y amonestar con la tarjeta unicolor a cada Walker que infringe alguna norma. Al final de la prueba los jueces se presentan al juez jefe y se realiza el conteo de todas las tarjetas presentadas por los diferentes miembros del jurado a cada competidor. En función de ese número total de tarjetas se establece la sanción de tiempo (o eliminación) a aplicar a los walkers amonestados que se aplicará a la clasificación provisional de la prueba, dando como resultado la clasificación definitiva.
Más sencillo para los jueces que, como he dicho, sólo tienen que preocuparse de velar por el cumplimiento de la norma y más claro para el Walker que sabe en todo momento cuántas tarjetas le han sacado durante la prueba.
Como veis no he inventado la rueda, ni lo pretendo, pero creo que el sistema propuesto de la tarjeta unicolor es más sencillo que el de las de diferentes colores.
De hecho la idea le gustó a Xabier y creo que va a simplificar el sistema en Urnieta. Aprovecho la ocasión para animaros a tod@s a asistir a esta prueba, ya que me consta que se está poniendo mucha ilusión y esfuerzo en que todos nos llevemos un buen recuerdo de la misma.
Mucha suerte Xabier. Allí estaremos y seguro que lo pasamos fenomenal.   

FAUSTINO SÁNCHEZ GUINDO

No hay comentarios:

Publicar un comentario