jueves, 12 de febrero de 2015

CAMBIAR EL CHIP

         
Al poco de empezar con el Nordic, un día decidí ponerme a prueba. No me considero una persona competitiva o al menos a los niveles “top” que deber tener la élite. Me falta algo de sangre para ello, lo reconozco. Intento suplir con lo que puedo de técnica y algo de cabeza lo que me falta de piernas y corazón. 

          Debo confesar que con 50 años me coloqué por primera vez en mi vida un dorsal y un “chip” y no me arrepiento de ello. Realizar ese cambio de lo saludable a lo competitivo fue una gran experiencia, notas sensaciones nuevas, la adrenalina que fluye, etc. Es como si algo se despertara en mí. Pero claro, todo eso conllevaba ciertos sacrificios y empecé a notarlo en mi cuerpo. Una sesión saludable de Nordic acababa con un ligero cansancio y gran sentimiento de bienestar , mientras que algunas de entreno acaban con dolores y contracturas que luego tienes que afinar a base de unos buenos ratos de agua caliente, estiramiento y algún que otro toque de pomada. Luego viene lo de la constancia, elemento esencial del entrenamiento.  Te puedes saltar unas sesiones saludables, y volver a empezar casi desde cero, no pasa nada. Pero si quieres conseguir algo en competición y ese algo es bajar tiempos, tienes que ser mucho más constante y entrenar con “cabeza” y método. 

          Ahora me gusta la competición de Nordic walking, no lo niego,  a veces no se gana y otras…tampoco, soy plenamente consciente de mis límites, edad, peso, lesiones articulares y otras dolencias que decoran mis casi 55  y se, a ciencia cierta, que nunca seré campeón de nada, salvo de hacer paellas en mi casa. Pero disfruto en las competiciones y de la compañía de los amigos que gracias a ello he conocido.

          Una cosa que tuve presente desde la primera competición de Nordic en la que participé, la Nordic Walking Champion Series en Calafell en 2009, es que en esas pruebas había dos tipos de personas. Las que iban a competir y las que “participan en la competición”, que no es lo mismo. Y esto es extrapolable a casi cualquier deporte. Lo mismo comprobé en la ediciones siguientes  y hace unos días en Tudela 2015, continuamos igual. 
Y esto no es malo, en mi opinión, en absoluto. Ni se debe entender de algunos comentarios que realizamos los que “competimos”, que pueda parecer que no queremos tener gente a nuestro lado que solamente participe.

           Precisamente la competición es algo que necesariamente tiene que desarrollarse e ir a favor de fomentar el Nordic Walking y no al contrario. Los humanos somos animales competitivos ya que el resto de animales solo compite por una presa, nosotros lo hacemos por un simple trozo de metal o por bajar un minuto o incluso por quedar delante de nuestro vecino en la cola de la panadería. Los jóvenes son, por lo general, aún más competitivos y necesitamos jóvenes en el NW. 

           Pero creo que todo aquel aficionado que pretenda inscribirse en una competición de Nordic debe entender y asumir varias cosas y ahí es donde me refiero a cambiar el chip.

           Ya se ha comentado hasta la saciedad que el  Nordic Walking en competición precisa ser regulado con unas normas claras, para que TODO participante las conozca, asuma y respete. Alguno dirá, ya está este pesao con la leche de las normas, pues si.  Recordar que estas normas garantizan la mínima ejecución técnica para ser considerado Nordic Walking y no cualquier otra cosa con bastones.

           Por tanto el objetivo de la norma es precisamente : garantizar la “integridad técnica”. No debe ser considerado una traba, o por el hecho de aplicarlas estrictamente perjudicar a la difusión de Nordic. Quien diga eso para meter mucha gente sin pajolera idea en los eventos, está muy equivocado y es quien precisamente no está haciendo ningún favor. Nadie se cuestiona las reglas del futbol, del atletismo o del boxeo o ¿ hay alguien que prefiera un “todo vale “ en cualquier deporte? Ni siquiera en el “vale-tudo” un deporte de lucha extrema, vale todo.
          Particularmente he dejado de acudir a algunas seudo-competiciones, en Cataluña, de lo que los organizadores llaman marcha nórdica ( porque está de moda  y queda muy guay en los carteles). Porque solo los más tontos ( y me pongo yo en ese saco)  hacen  lo que tienen que hacer, el “listo/a” trota, corre o galopa mientras lleve unos bastones en las manos, de la forma que sea , gana  y encima le aplauden.

          Hay quien es bien rápido de piernas y llevando los bastones como “paraguas” ha ganado competiciones y eso lo hemos visto más de uno. Pero llega un momento que si queremos darle algo de seriedad a esto, debe acabarse. 

           Existe abundante documentación sobre las normas consensuadas local, nacional e internacionalmente por diferentes asociaciones u organizadores de pruebas. Y es bien fácil entenderlas de la primera a la última. Pero actualmente, dada la situación en España, será cada organizador de la prueba, cuando la convoque, quien elija aplicarlas o no. Si elige que no, seremos los competidores los que elegimos si vamos o no y si eligiera que sí, deberá garantizar que se velará con los medios adecuados que disponga o se busque. Está comprobado que la “autorregulación” sin árbitros/jueces tiene sus ventajas, pero también sus límitaciones.

         
 Ahora bien, hay quien aboga por que exista cierta permisibilidad en la aplicación, para que la gente se acostumbre a esas normas. Puede considerarse apropiado,  pero eso es dar 1 o incluso 2 avisos y al tercero palo, penalización de tiempo, eso es lo que yo considero ser suave ¿no?. O acaso en un partido de futbol perdonas un penalti a tu equipo, porque como disculpa es que el jugador hace tres días que ha empezado a jugar? Eso no lo hacen ni los parvulitos.

          Lo digo porque todo aquel que lleva un tiempo realizando Nordic Walking o cualquier deporte que precise cierta técnica, conoce como realiza su movimiento, y si no es así que se lo haga mirar porque debería. Lo que se denomina “propiocepción” que consiste en que ,TU sabes si tus manos no superan la cadera, TU sabes si no abres la mano, TU sabes si trotas o arrastras los bastones, por lo tanto, TU EL PRIMERO, sabes si infringes las normas.

           Lo normal sería que, sin entrar en lo considerado doloso o con voluntariedad, antes de superar ese límite provocado por el “fragor de la lucha” usemos la cabeza y bajemos la velocidad a los límites que nos permita competir sin infringir. Y aunque nos pasen y eso nos repatee en las tripas. Podemos ver lo que sucede en la marcha atlética con los llamados “marchadores flotantes” es algo que nos puede suceder perfectamente. Cada competición de marcha atlética finaliza con montones de penalizaciones y descalificaciones, incluso para campeones del mundo. ¿Cuántas faltas se pitan en un partido de futbol? Nadie se escandaliza por ello y vemos como se exige, algunas veces como verdaderos energúmenos, que el árbitro pite un penalti o una falta, ya no digo sacar una tarjeta. 

           No quiero un Nordic Walking con tantas faltas como en el futbol, pero  igual como sucede en esos deportes, en el nuestro se debe advertir,  penalizar y/o descalificar según el caso. Todos estamos expuestos a ello, desde el que lleva dos días con los bastones como el que haya ganado 20 competiciones. Si la hemos cagado, lo reconocemos, nos disculpamos y punto y si además nos han visto y nos penalizan, pues acatamos, chitón al juez y tan amigos. Luego se celebra lo bien que nos lo hemos pasado con unas cervezas ( sin alcohol).  Esto es deporte.

          Pero volviendo a los que “participan en la competición”. Aunque me considero el “último mono” en esto y si me permiten, les daría un consejo, así como a los compañeros instructores que, desde luego, deben de animarles a participar en estos eventos.

           Sitúen la técnica por encima de la velocidad. La velocidad provoca una cierta degeneración de la técnica considerada “saludable”, eso es evidente. Antes de acabar yendo con los bastones casi verticales, con unos mínimos desplazamientos de brazos, sin empuje y  que solo provocan reducir a “CERO” el posible beneficio del Nordic Walking les produce, vayan más despacio.

           Dirán que es una carrera, si,   y competimos como mínimo contra nosotros mismos, queremos ver nuestro límite o incluso pretendemos solo disfrutar del ambiente , pero no por ello debe sacrificarse todo. Busquen  primero conseguir la técnica, después resistencia, después velocidad y después, si lo desean, A COMPETIR!!! de verdad. 

          Los que competimos OS QUEREMOS A TODOS  en las competiciones, cuantos más seamos mejor , PERO…RESPETANDO LAS NORMAS.
12 febrero 2015
Mariano Moreno

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