sábado, 19 de julio de 2014

 El día previo a la carrera tenía esa mezcla de emoción, nervios, miedo escénico que hacía muchos años no había vuelto a sentir. Desde la adolescencia, casi nada. Cuando llegaba el fin de semana y teníamos competición de natación en distintas localidades de la comarca o ya en campeonatos nacionales que implicaba mas días, más kilómetros, más nervios...

Esa sensación hacía mucho tiempo que no la sentía, y he podido comprobar que se pueden volver a vivir sensaciones parecidas desde la madurez. Desde otra perspectiva, desde la tranquilidad del disfrute de que vamos a pasarlo bien si o si.

Al llegar a la provincia de Soria el paisaje ya iba transformándose cada vez más para nuestro disfrute . De El Burgo de Osma, que decir, me impresionó gratamente todo : la población, el entorno, la gente, la catedral que visité fugazmente el domingo. Todo, es un pueblo encantador que invita al disfrute cultural, deportivo y gastronómico. Altamente recomendable para todo el mundo.

Solo tenía contacto con una persona de la carrera, el coordinador de Nordic Walking, nuestro querido Qanzio Ben Zakay, que hizo de anfitrión del evento con todos los honores. Sin él al mando, no hubiera sido lo mismo. Gracias de nuevo Qanzio.
Los compañeros de la carrera llegados de distintas localidades de la geografía española, todos con el mismo afán de compartir este maravilloso deporte llamado Nordic Walking, que en un futuro no muy lejano espero sea reconocido como tal.


El honor de conocer al campeón del mundo Bernabé Rodríguez Subija y su encantadora esposa Pilar. Los consejos del técnico/instructor y una de las personas más documentadas en Nordic Walking Mariano Moreno, Jorge Vidal, Antonio/Coco García, Jose R
ei, Faustino, Lobus Esteparius y demás compañeros que hacen tan grande este deporte minoritario.

Mi inexperiencia me hizo cometer fallos, como irme en alguna ocasión un poco más de lo normal al lado izquierdo. Pero ahí estaban mis compañeros para indicarme como debía proceder, gracias Antonio, gracias Jorge. Y ahí estaba yo para aprender y disfrutar de todo.
La emoción de estar ahí, la inexperiencia de ser la primera prueba que hago con compañeros del nordic me hizo no graduar el ritmo de la carrera. Dejarme llevar por el impulso, sin calcular demasiado la distancia que tocaba. No controle la técnica en ciertos tramos de la carrera y el desconocimiento del terreno son parte del precio de ser novel.

Los bastones Leki que me proporcionó Qanzio, fueron una pasada. Habitualmente uso unos mucho mas cortos y eso lo noté como notable mejoría.

El recorrido de la carrera fue un poco más duro de lo que yo imaginé, hasta ahora sólo había hecho 5 carreras y la máxima distancia que conocía era de 10 km.

Los últimos metros de la carrera tuve que esprintar, un compañero me daba alcance, Santiago me lo chivo a voces y sino hubiera sido por él seguramente Jose Rey me habría podido alcanzar.

De esta experiencia no puedo decir más que cosas buenas : grato recuerdo a nivel humano por los nuevos amigos que espero volver a ver en poco tiempo. Y a nivel deportivo por demostrarme que aunque haya barreras Se Puede y por hacerme recuperar sensaciones que creía olvidadas.

Para finalizar gritar con todas mis fuerzas Viva El Nordic y walkers del mundo uníos para que se nos reconozca como deporte!


Regina

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